El objetivo de Vuelo de Pájarxs es implementar programa piloto para contribuir a la construcción de comunaidad de mujeres y disidencias privadas de libertad, excarceladas, y sus niñas y niños, a través del trabajo conjunto de la colectiva Pajarx Entre Púas y el Parque Cultural de Valparaíso Ex Cárcel, desde una metodología que conecte cárceles y centros culturales, para romper con la exclusión  a través del desarrollo de acciones artísticas y culturales sistemáticas y continuas. 

Aquí podrás revisar el evento En Vivo del lanzamiento de Vuelo de Pájares

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Nos planteamos la posibilidad de pensar una justicia feminista desde las artes”

(Myr Chávez)

El presente plan de trabajo, surge de nuestra experiencia tanto en el trabajo artístico y cultural en el ámbito de las artes escénicas, como también de diversas acciones desplegadas al interior de centros penitenciarios en Chile y Ecuador. De esta experiencia y observación aparece la inquietud por vincular de manera sistemática la labor de centros culturales con la realidad de los centros de cumplimiento penitenciario, con la convicción que posibilitar la creación y la vinculación social y cultural, es la base para que las personas en situación de encierro puedan desarrollar una nueva expectativa y oportunidades para la mejora de su calidad de vida.

En este sentido consideramos fundamental recuperar, valorar y dar voz desde las artes a las biografías, testimonios y experiencias de las personas privadas de libertad, como una forma de abrir un puente dialogante entre espacios socio culturales diversos y personas que, por su condición, se encuentran excluidas, provocando esto un grave daño tanto personal como social.

Es de nuestro máximo interés seguir profundizando, investigando y aportando desde el arte como herramienta de integración, comunicación, diálogo y reinserción social, que trasforme una realidad sin esconderla, más bien visibilizando espacios que requieren de forma urgente ser modificados en pos de una mejor convivencia y calidad de vida, en este caso tanto de las personas privadas de libertad, sus familiares y la sociedad en general que se ve afectada negativamente por esta nefasta forma de enfrentar las relaciones y el castigo. Creemos que se puede romper el círculo de la violencia y la injusticia a través de la entrega de la máxima cantidad de herramientas desde el ámbito del desarrollo de las personas y facilitando la integración social como un elemento fundamental para el logro de este objetivo. Desde esa perspectiva, consideramos que los centros culturales tienen una gran labor por cumplir, y es considerar dentro de su línea de trabajo y acción a las personas privadas de libertad y sus familias, vinculándose directamente con los Centros de Cumplimiento Penitenciario, de tal manera de convertirse en un espacio de pertenencia afectiva, siendo parte central y articuladora de una red de vinculación que permita a las personas que se encuentran en esta situación, sentirse y participar activamente de una comunidad de trabajo artístico cultural.

Para ello nuestra metodología apunta a crear redes de apoyo y trabajo creativo, que incluyan el espacio carcelario dentro de una red social , apostando por promover el diálogo entre las internas y “el mundo exterior”, de tal manera que a partir del material humano, artístico y creativo desarrollado en talleres y otros espacios de trabajo y encuentro, se genere un diálogo enriquecedor y sensibilizador respecto del asunto carcelario, tanto con artistas como el público general con el que nos encontramos en nuestras actividades en salas y espacios públicos.

Consideramos fundamental sistematizar esta experiencia para que no quede como una eventualidad, sino que pueda contribuir a futuras acciones de otros gestores y gestoras, artistas y principalmente a la vinculación de Centros Culturales con Recintos Penitenciarios, partiendo por el Parque Cultural de Valparaíso que, como Ex Cárcel, cuenta con una historia que le une profundamente a la memoria carcelaria de la ciudad, y que otorga reparación simbólica a la comunidad, al transformar espacios de dolor, en espacios de creación. Proponemos esta experiencia como plan piloto, con la expectativa de llevar libertad a espacios de encierro y penitencia, con miras a otorgar dignidad y reposición de derechos a personas que han sido privadas de ello y apostando a la creación artística como herramienta de transformación humana y social.

Por último es importante plantear que Pajarx entre Púas, se sitúa desde una perspectiva abolicionista de las cárceles, ya que consideramos que estas solo representan de la manera más dolorosa la profunda injusticia social que vivimos como habitantes de Chile, Latinoamérica y el mundo y que las cárceles son un sistema completamente fracasado, que no cumplen con un objetivo de reinserción logrando ser un aporte a la sociedad, sino más bien todo lo contrario, son un sistema que profundiza la desigualdad y la violencia

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